Paciencia, últimamente eso es lo que más me falta. Me pasa sin darme cuenta, cuando acuerdo ya contesté más fría que de costumbre. Mi mejor amigo me dijo que ando de tosca agresiva y no sé por qué. Claro que para sus pulgas él si me contesta y me repela como buen macho que se respeta.
Mi teoría es que me he tratado de enfocar tanto en no defraudar a mi nuevo jefe y hacer bien el trabajo que me aterra arruinar, que he descuidado todo lo demás. Pero cuando lo vuelvo a analizar, me encuentro tan amable como siempre con las personas con las que laboro y con mis seres cercanos no. También me di cuenta que este cambio llegó antes de que entrara a trabajar, así que aunque puede que ayude, esa no es la razón principal.
Cuando reacciono de mala manera con alguien me doy cuenta que esa Maricela siempre ha estado ahí y de alguna forma ha esperado el pretexto perfecto para salir y apoderarse de mí. Lo peor es que no me es en lo absoluto difícil ser así. ¡Me sale de lo más natural! Antes decir “no” era todo un problema y discusión conmigo misma, me costaba mas de lo que le costó a Moisés sacar a su pueblo de Egipto, ahora es lo más sencillo del mundo. Si digo no es no porque no quiero y ya. No hay poder humano que me haga cambiar de decisión ni tienen porque obligarme a algo que a mi nuevo carácter no se le dio la gana hacer. Yo que creía que tenía un corazón débil, ahora siento que solo pide a gritos y patadas que lo dejen en paz. No sé si tal vez se cansó tanto de una situación que está terminando con todas de una vez, o simplemente está pidiendo esquina, un descanso que la verdad se tiene bien merecido. Todos tenemos cosas que nos molestan de los demás, por ejemplo a mi me choca la gente negativa, depresiva, hipócrita y hostigosa, pero está en la cordura y madurez de todos saber manejarlas y soportarlas. Las mías parecen haber desaparecido. Mi madurez se durmió y mi cordura agarró una maleta y se fue a la playa. De por si soy conocida por tener poca paciencia, ahora llegué a un punto en que ni yo me aguanto.
La verdad admiro a veces a mis amigos por soportarme tanto, por eso con todo y todo tengo miedo. Miedo de un día ser tan cortante que termine rompiendo el corazón de alguien más, ya sea amigo, amiga, conocido, vecino, o trapero de la cuadra. No tiendo a disfrutar ese tipo de cruda moral, así como tampoco me gusta ver a mis amigos mal en cualquier aspecto…
La conclusión es que no sé qué me pasa. Deprimida no estoy, triste tampoco, estoy confundida, desesperada y a ratos molesta. Tengo temor de quedarme así, tal vez solo sea una etapa, tal vez este cambio de ritmo me esté cambiando por completo, entonces tendré que encontrar un balance entre los dos y no quiero. Bastante estrés ya tengo para ponerme a pensar en lo demás… Mi cabeza está hecha nudos y mi corazón ya no distingue pies de cabeza. Necesito una solución y no sé dónde buscarla… ¿Alguien la tiene? ¿Me la podrían pasar? Si me la brindan y no les digo gracias o les contesto mal… mándenme a la fregada, que seguramente lo tendré bien merecido.
About Me
6/24/2010
5/27/2010
A vestir santos
Cuando era chica tenía millones de inseguridades. Poco a poco las he ido matando y aunque aún tengo muchas, definitivamente no soy la misma tonta de la secundaria a la que le hacían miles de bromas pesadas que solo terminaban convenciéndola de que era la más fea de todo el colegio. Claro que a esa edad ser la más fea del colegio es una catástrofe pues significa ser la más fea del mundo. No conocemos las dimensiones reales de lo que nos rodea y la persona que somos en la escuela es la que creemos que veremos frente al espejo el resto de nuestros días.
Afortunadamente no es así. Hoy en día no me considero ni una niña, ni la más fea del mundo. Tampoco estoy diciendo que soy más guapa que Jennifer Aniston o Megan Fox pero creo tener mi encanto… del cual últimamente he vuelto a dudar bastante.
Esa frase de “quedarse a vestir santos” me parece menos graciosa con el tiempo. Varias de mis compañeras de generación ya se han casado en el último año y eso me ha puesto a pensar. Sin afán de parecer engreída, no soy una persona que pase desapercibida. Sí, yo siempre he dicho que el gusto entra por los ojos y el amor por la boca. No es que te enamores de alguien cuando lo besas, sino que hablando se conoce la gente y las palabras tanto pueden hacer que alguien se enamore, como pueden hacer que ese gusto se vuelva a salir por donde entró. Regresando al tema la verdad yo misma me he sorprendido del físico de los chavos que voltean a verme. Soy de las mujeres que se ríe en la calle por las cosas que le gritan… y aun así sigo sola. Entonces definitivamente el físico no es ni lo principal ni lo es todo. Ahora; no me considero una mala persona y definitivamente no creo ser el tipo de mujer que disponga del corazón de un hombre solamente por diversión. A veces me paso de buena gente y por lo mismo soy muy enamoradiza y corro el riesgo diariamente de ser arrollada por un nuevo tren llamado hombre.
He tenido tantas y tan malas experiencias con los hombres, que llegué a un punto en el que inconscientemente me hice creer a mi misma que no tenía ya el derecho de pedir mucho del sexo opuesto. Que esta mujer en la que me he convertido es materia tan dañada que no merece pedir que alguien luche por ella.
Afortunadamente me di cuenta de que no es así. ¿Por qué si nunca he tratado a un hombre como plástico desechable, si no he besado a alguien sin pensar en las consecuencias de ello y si jamás he pensado siquiera en decir un “te amo” sin sentirlo, no puedo pedir a un hombre que me trate mínimo con el respeto y consideración con las que yo los he tratado a ellos?
La verdad es que yo sí creo en príncipes azules. Cuando me imagino a mi hombre ideal realmente pongo esfuerzo en ello. Algunos dirán que soy ingenua y pido mucho pero creo que a estas alturas y después de tantos golpes, solo pido lo justo: lo que la vida me ha enseñado a valorar en un hombre y lo que no he logrado encontrar en ninguno. Hay una frase que dice “la gente no sabe lo que quiere hasta que se los muestras” bueno en mi caso es al revés, he tenido tanta ausencia de ciertas cosas que se exactamente que esas son las que quiero. Pero el problema ya no es lo que yo quiero sino lo que los hombres buscan. Buscan una mujer que se haga la difícil pero que abra las piernas más fácil de lo que es abrir un refri, que tenga mil hombres alrededor porque seguramente alimenta su sentido de competitividad, que los trate tan mal como un leñador a un árbol, y que los deje siempre con ganas de algo más.
Definitivamente yo no soy así, tal vez esa es la razón por la que me quedaré a “vestir santos”. Por eso y porque pido mucho de un hombre. Ni modo, si esas son las razones que así sea. No pienso bajar la cabeza y buscar menos de lo que merezco, así como no pienso partir mi alma y dar más de lo que tengo. Ya no a menos que eso sea lo que reciba. Si ese es el precio que debo pagar, que traigan la tela y los santos que estoy lista para trabajar.
Afortunadamente no es así. Hoy en día no me considero ni una niña, ni la más fea del mundo. Tampoco estoy diciendo que soy más guapa que Jennifer Aniston o Megan Fox pero creo tener mi encanto… del cual últimamente he vuelto a dudar bastante.
Esa frase de “quedarse a vestir santos” me parece menos graciosa con el tiempo. Varias de mis compañeras de generación ya se han casado en el último año y eso me ha puesto a pensar. Sin afán de parecer engreída, no soy una persona que pase desapercibida. Sí, yo siempre he dicho que el gusto entra por los ojos y el amor por la boca. No es que te enamores de alguien cuando lo besas, sino que hablando se conoce la gente y las palabras tanto pueden hacer que alguien se enamore, como pueden hacer que ese gusto se vuelva a salir por donde entró. Regresando al tema la verdad yo misma me he sorprendido del físico de los chavos que voltean a verme. Soy de las mujeres que se ríe en la calle por las cosas que le gritan… y aun así sigo sola. Entonces definitivamente el físico no es ni lo principal ni lo es todo. Ahora; no me considero una mala persona y definitivamente no creo ser el tipo de mujer que disponga del corazón de un hombre solamente por diversión. A veces me paso de buena gente y por lo mismo soy muy enamoradiza y corro el riesgo diariamente de ser arrollada por un nuevo tren llamado hombre.
He tenido tantas y tan malas experiencias con los hombres, que llegué a un punto en el que inconscientemente me hice creer a mi misma que no tenía ya el derecho de pedir mucho del sexo opuesto. Que esta mujer en la que me he convertido es materia tan dañada que no merece pedir que alguien luche por ella.
Afortunadamente me di cuenta de que no es así. ¿Por qué si nunca he tratado a un hombre como plástico desechable, si no he besado a alguien sin pensar en las consecuencias de ello y si jamás he pensado siquiera en decir un “te amo” sin sentirlo, no puedo pedir a un hombre que me trate mínimo con el respeto y consideración con las que yo los he tratado a ellos?
La verdad es que yo sí creo en príncipes azules. Cuando me imagino a mi hombre ideal realmente pongo esfuerzo en ello. Algunos dirán que soy ingenua y pido mucho pero creo que a estas alturas y después de tantos golpes, solo pido lo justo: lo que la vida me ha enseñado a valorar en un hombre y lo que no he logrado encontrar en ninguno. Hay una frase que dice “la gente no sabe lo que quiere hasta que se los muestras” bueno en mi caso es al revés, he tenido tanta ausencia de ciertas cosas que se exactamente que esas son las que quiero. Pero el problema ya no es lo que yo quiero sino lo que los hombres buscan. Buscan una mujer que se haga la difícil pero que abra las piernas más fácil de lo que es abrir un refri, que tenga mil hombres alrededor porque seguramente alimenta su sentido de competitividad, que los trate tan mal como un leñador a un árbol, y que los deje siempre con ganas de algo más.
Definitivamente yo no soy así, tal vez esa es la razón por la que me quedaré a “vestir santos”. Por eso y porque pido mucho de un hombre. Ni modo, si esas son las razones que así sea. No pienso bajar la cabeza y buscar menos de lo que merezco, así como no pienso partir mi alma y dar más de lo que tengo. Ya no a menos que eso sea lo que reciba. Si ese es el precio que debo pagar, que traigan la tela y los santos que estoy lista para trabajar.
4/24/2010
Hoy es un buen día
Hoy amanecí contenta. Me levanté de mi cama encontrándome un poco más ligera de lo normal. Me sentí de muy buen humor y no he parado de sonreír en todo el día.
Me sentí un poco más libre de ti. Como si fuera el principio de mi rehabilitación. Tal vez esto dure solo hoy pero por primera vez en mucho tiempo mi corazón y mi mente se pusieron de acuerdo. He pasado meses soportando sus peleas donde el argumento siempre es el mismo: esperarte u olvidarte. Hoy los dos se reconciliaron y decidieron hacerte a un lado. No hubo duda ni dolor por la decisión, al contrario mi cuerpo entero se relajó al saber que el peso que carga irá desapareciendo paulatinamente. Lento pero ahora si ya seguro (o por lo menos hoy se siente seguro).
Yo esperaba una lucha enorme conmigo misma para poder superarte, pero nunca consideré que esto sucedería. Que un día sin pensarlo ni provocarlo mi alma dijera "ya, tranquila que no estás en guerra y esto también va a pasar".
Hoy es un excelente día.
Me sentí un poco más libre de ti. Como si fuera el principio de mi rehabilitación. Tal vez esto dure solo hoy pero por primera vez en mucho tiempo mi corazón y mi mente se pusieron de acuerdo. He pasado meses soportando sus peleas donde el argumento siempre es el mismo: esperarte u olvidarte. Hoy los dos se reconciliaron y decidieron hacerte a un lado. No hubo duda ni dolor por la decisión, al contrario mi cuerpo entero se relajó al saber que el peso que carga irá desapareciendo paulatinamente. Lento pero ahora si ya seguro (o por lo menos hoy se siente seguro).
Yo esperaba una lucha enorme conmigo misma para poder superarte, pero nunca consideré que esto sucedería. Que un día sin pensarlo ni provocarlo mi alma dijera "ya, tranquila que no estás en guerra y esto también va a pasar".
Hoy es un excelente día.
4/12/2010
Gracias
Gracias por ser el hombre que me recordó como amar. Espero algún día encontrar al que me enseñe como se siente ser amada...
_________________________________________________________________________________
Thank you for being the man who reminded me how to love. I hope someday I'll find the man who will teach me how to be loved...
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Thank you for being the man who reminded me how to love. I hope someday I'll find the man who will teach me how to be loved...
3/16/2010
Carta para ti
Acabo de agregar a un chavo a Twitter cuya escritura me pareció agradable. Una de las más recientes entradas en su blog llamó mucho mi atención porque me identifiqué de sobremanera y desde dos perspectivas diferentes... A veces sentía deseos de que me escribieran algo así y a veces sentía tanta identificación que bien podría haberlo escrito yo misma. Por ello aquí se las dejo para que la lean y si es el caso se identifiquen como yo.
Carta para ti...
Carta para ti...
Primero que nada quisiera pedirte una disculpa por no decirte las cosas como son:
tal vez algún día lo haga, pero por el momento, no lo puedo hacer.
No te puedo volver a ver.
porque ...
por que no importa lo que haga siempre termino
pensando en ti
por que eres inteligente, eres centrada, eres madura,
eres guapa, eres profesional, eres simpática, eres cagada,
por que tenemos las mismas metas, por que vemos la vida
de la misma forma, por que me entiendes y te entiendo
por que eres a quien mas confianza le tengo y se que me tienes
la misma confianza, se que contigo siempre puedo contar,
se que no me darías un mal consejo,
porque me quieres... y porque te quiero.
porque me quieres... y porque te quiero.
Por que cada canción me recuerda tu nombre,
cada recuerdo me evoca tu mirada, por que no puedo superar esa sonrisa tuya.
por que te hago reír con mis estupideces, por que me agarras el brazo
cada vez que te sientes insegura,
por que me hablas de la forma en que me hablas
por que te conozco y me conoces.
por que contigo soy completamente vulnerable
y me choca eso, por que conoces mis habilidades y mis debilidades,
por que sabes como destruirme y sin embrago no lo haces.
por que soñamos semejante, pero diferente
por que mis palabras han causado un efecto en ti
de la misma forma que las tuyas han causado un efecto en mi
por que eres racional, por que eres intensa pero sensible,
por que después de poner tantas barreras, sigues levantando nuevas
por que nos vestimos igual, por que eres igual de ebria que yo
igual de sarcástica y eres la única que entiende mis chistes malos
por que las 3 de la mañana aparece rápido en mi reloj cuando estoy contigo
por que pretendes que no te importa que te agarre la mano,
por que escapar contigo sería tan fácil,
por que aparte de que alguna vez te dije lo que sentía
no cambiaste conmigo, jamas.
por que eres una buena amiga,
por que las buenas amigas son difíciles de encontrar
por que me haces bailar cuando no se hacerlo
por que me enseñaste el verdadero significado de la amistad
por que me hace daño pensar en ti,
por que se que jamas me querrás de la misma forma en que te quiero yo,
y se que haz de pensar que te idealizo, pero no....
también veo tus debilidades,
también veo tus debilidades,
eres egoísta, fría, calculadora, eres tímida,
eres controversial
fumas mas que yo y bebes a mi ritmo
eres cerrada con el trabajo
y sueles ver primero por tu familia que por ti.
pero todo eso me hace quererte un poco mas, por que eres autentica
eres infalible, y responsable.
así que perdona que esté enamorado de ti,
pero no se de que otra forma actuar cuando veo todo esto
Se que a lo mejor quisieras escuchar estas palabras de otra persona
pero otra persona no esta aquí, preocupandose por ti,
viendo lo que veo,
por que de cualquier forma
no le dejarias ver lo que veo yo.
Así que... duerme bien
hasta el día en que mi destino encuentre
una nueva noche para decirte lo que pienso.
Para poder decirte que te quiero.
Xarli
3/14/2010
I give up
I'm so tired. Physically and emotionally tired. My head keeps screaming, my heart keeps crying and still I'm too tired to even shed a single tear.
I give up... I give up on love, I give up on men, I give up on him... I even give up on me.
If only I could leave far enough to forget love exists...
I give up... I give up on love, I give up on men, I give up on him... I even give up on me.
If only I could leave far enough to forget love exists...
2/10/2010
Confesión y sentencia
Estoy enamorada. Esa es la conclusión diaria desde hace unos cuantos meses. Por un tiempo creí haberlo olvidado. A veces veo este sentimiento como una enfermedad cuyos síntomas a ratos desaparecen. Es entonces que mi mente se tranquiliza y recuerdo que hay un mundo aparte de él, pero cuando por fin creo haber comenzado el proceso de desintoxicación, regresa. De mil maneras se encarga de recordarme que ahí esta y que no tiene intención de irse a ningún lado. A veces siento que no me quiere, cuando alguien quiere algo va por ello, y él no va por mi pero tampoco me deja ir. Cuando pienso que no le intereso mas que como una amiga, sale algo que me mueve el panorama y me hace dudar, pero nunca encuentro confirmación de nada, solo me regala dudas, muchas dudas y preguntas que no puedo hacerle. Es voluble y cambiante, tan impredecible como el clima y más complicado que la bolsa de valores de Nueva York. Me desespera su indecisión y el hecho de que para mi corazón eso no es suficiente razón para mandarlo a volar.
Alguna vez le confesé que me gustaba, pero su respuesta fue que no tenía intención de perder nuestra amistad con una relación que tal vez no terminaría bien debido a la falta de química desde el principio; traducción: “no me gustas”. Lo entendí y ahí quedo. Nuestra relación no cambió. Somos mejores amigos y puedo decir con toda certeza que cada que salgo con él me la paso excelentemente bien. Me hace reír como nadie, me abre la silla para sentarme, me cambia de lugar cuando caminamos por la calle, nunca me deja pagar a menos que yo se lo pida, me abre la puerta, le molesta verme triste o desanimada, me hace planes y promesas de comprarme lo que me gusta, me lleva a probar cosas nuevas, planea su vida conmigo, siempre me pregunta si me la estoy pasando bien y se asegura de hacerme saber cuánto me conoce. Me cuenta cosas que a nadie más le platica y viceversa. Yo misma he planeado mi vida con él, se ha convertido en el punto de comparación para cualquier hombre en mi vida. Cuando estoy con él me siento “como en casa”. Me relaja su sonrisa y sus abrazos me hacen el día. Parecería que lo veo como el hombre perfecto, pero sé que no lo es y aún así me fascina en todo aspecto. Es todo lo que siempre pedí con un simple defecto… sigue siendo a one way love… Para él soy su mejor amiga y yo sigo siendo la tonta que está enamorada de él…
Me quiero ir para olvidarlo pero me gustaría decirle como me siento antes de irme… Así es, cual niña chiquita que toca el timbre y se echa a correr, quiero confesarme y huir para evitar el golpe. Él dirá como siempre, que soy una miedosa, y puede ser, pero si antes fue difícil escuchar un sutil “no me gustas” sería mil veces peor escuchar un directo “no te amo”.
Hay dos tipos de tontos: los que cometen errores sin querer y sin saber en qué momento la regaron, y los que cometen el error sabiendo que es un error y que van a caer de manera segura esperando ingenuamente que no sea así... Desafortunadamente me encuentro en el segundo grupo, justificándome con mi estúpida ideología de que “el que no siente no vive” y aún sabiendo que no era un sentimiento recíproco me dejé ir, me dejé caer en un camino que sabía no me llevaría a ningún lado más que este, esta estación que he visitado tantas veces: la del amor no correspondido... y ahora pago las consecuencias de mi mala decisión.
Hace poco mientras cenábamos comida japonesa, yo le platicaba sobre un chavo con quien estuve saliendo, y durante nuestra conversación me dijo: “Claro que no, no estás para esperarlo, no tienes por qué esperar a nadie…”. Él se refería a alguien más pero yo solo podía pensar en el hombre que estaba sentado frente a mí, y en ese momento lo entendí. Caí en cuenta de que no podía esperar más por un milagro porque se me iría la vida en un suspiro, así que el publicar esto es ejecutar mi propia sentencia. Desde el momento en que lo lea se habrá terminado la gran amistad que hemos construido todo este tiempo y las cosas lindas que hemos compartido dejarán de repetirse para terminar en un simple recuerdo… y todo por mi culpa… por fracasar en mi débil intento de matar mi amor por él. No sé qué tan seguido lea mi blog, pero solo es cuestión de tiempo para que lo revise y caiga en cuenta de que nos maté, de que a partir del instante en que se entere como me siento, habré tirado esta excelente relación a la basura.
Tampoco es el fin del mundo. Escribo estos renglones de manera tranquila, no hay lágrimas en mis ojos ni dolor de estómago provocados por el desamor. Es cierto que lo voy a extrañar más de lo que me gustaría admitir, que estoy angustiada por saber que perderé a uno de mis más grandes pilares y que estoy triste por poner en riesgo mi apreciado lugar en su vida, pero también es cierto que de amor nadie se muere y sé que como lo he superado antes lo volveré a hacer. Me vaya o no, sé que la voy a librar. No será fácil ni pronto pero mientras más trabajo me cueste, más grande será la satisfacción de haber superado esta prueba que yo misma decidí pasar y de la que él mismo sin darse cuenta me sacó.
Alguna vez le confesé que me gustaba, pero su respuesta fue que no tenía intención de perder nuestra amistad con una relación que tal vez no terminaría bien debido a la falta de química desde el principio; traducción: “no me gustas”. Lo entendí y ahí quedo. Nuestra relación no cambió. Somos mejores amigos y puedo decir con toda certeza que cada que salgo con él me la paso excelentemente bien. Me hace reír como nadie, me abre la silla para sentarme, me cambia de lugar cuando caminamos por la calle, nunca me deja pagar a menos que yo se lo pida, me abre la puerta, le molesta verme triste o desanimada, me hace planes y promesas de comprarme lo que me gusta, me lleva a probar cosas nuevas, planea su vida conmigo, siempre me pregunta si me la estoy pasando bien y se asegura de hacerme saber cuánto me conoce. Me cuenta cosas que a nadie más le platica y viceversa. Yo misma he planeado mi vida con él, se ha convertido en el punto de comparación para cualquier hombre en mi vida. Cuando estoy con él me siento “como en casa”. Me relaja su sonrisa y sus abrazos me hacen el día. Parecería que lo veo como el hombre perfecto, pero sé que no lo es y aún así me fascina en todo aspecto. Es todo lo que siempre pedí con un simple defecto… sigue siendo a one way love… Para él soy su mejor amiga y yo sigo siendo la tonta que está enamorada de él…
Me quiero ir para olvidarlo pero me gustaría decirle como me siento antes de irme… Así es, cual niña chiquita que toca el timbre y se echa a correr, quiero confesarme y huir para evitar el golpe. Él dirá como siempre, que soy una miedosa, y puede ser, pero si antes fue difícil escuchar un sutil “no me gustas” sería mil veces peor escuchar un directo “no te amo”.
Hay dos tipos de tontos: los que cometen errores sin querer y sin saber en qué momento la regaron, y los que cometen el error sabiendo que es un error y que van a caer de manera segura esperando ingenuamente que no sea así... Desafortunadamente me encuentro en el segundo grupo, justificándome con mi estúpida ideología de que “el que no siente no vive” y aún sabiendo que no era un sentimiento recíproco me dejé ir, me dejé caer en un camino que sabía no me llevaría a ningún lado más que este, esta estación que he visitado tantas veces: la del amor no correspondido... y ahora pago las consecuencias de mi mala decisión.
Hace poco mientras cenábamos comida japonesa, yo le platicaba sobre un chavo con quien estuve saliendo, y durante nuestra conversación me dijo: “Claro que no, no estás para esperarlo, no tienes por qué esperar a nadie…”. Él se refería a alguien más pero yo solo podía pensar en el hombre que estaba sentado frente a mí, y en ese momento lo entendí. Caí en cuenta de que no podía esperar más por un milagro porque se me iría la vida en un suspiro, así que el publicar esto es ejecutar mi propia sentencia. Desde el momento en que lo lea se habrá terminado la gran amistad que hemos construido todo este tiempo y las cosas lindas que hemos compartido dejarán de repetirse para terminar en un simple recuerdo… y todo por mi culpa… por fracasar en mi débil intento de matar mi amor por él. No sé qué tan seguido lea mi blog, pero solo es cuestión de tiempo para que lo revise y caiga en cuenta de que nos maté, de que a partir del instante en que se entere como me siento, habré tirado esta excelente relación a la basura.
Tampoco es el fin del mundo. Escribo estos renglones de manera tranquila, no hay lágrimas en mis ojos ni dolor de estómago provocados por el desamor. Es cierto que lo voy a extrañar más de lo que me gustaría admitir, que estoy angustiada por saber que perderé a uno de mis más grandes pilares y que estoy triste por poner en riesgo mi apreciado lugar en su vida, pero también es cierto que de amor nadie se muere y sé que como lo he superado antes lo volveré a hacer. Me vaya o no, sé que la voy a librar. No será fácil ni pronto pero mientras más trabajo me cueste, más grande será la satisfacción de haber superado esta prueba que yo misma decidí pasar y de la que él mismo sin darse cuenta me sacó.
If you ever look into a window and you find me smiling through the glass, step in and say hi...
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